Trump evalúa represalias contra Europa y pone en juego la postura de EE.UU. sobre Malvinas

Trump evalúa represalias contra Europa y pone en juego la postura de EE.UU. sobre Malvinas

Un documento filtrado del Pentágono revela que Washington analiza medidas contra países europeos por su falta de apoyo en la guerra con Irán, incluyendo un posible cambio en su histórica posición sobre las Islas.

La filtración, difundida en las últimas horas por agencias internacionales, encendió alarmas en el plano diplomático global y abrió un escenario inédito para el reclamo argentino.

El documento que estremece a Londres
Un correo interno del Departamento de Defensa estadounidense, al que tuvo acceso Reuters, deja entrever un endurecimiento sin precedentes de la postura de Washington hacia sus aliados tradicionales. Entre las alternativas analizadas aparece un punto especialmente sensible para la Argentina: la eventual revisión del histórico apoyo diplomático estadounidense a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. La mención forma parte de un paquete más amplio de posibles represalias vinculadas a lo que el informe denomina "posesiones imperiales" europeas .

Si bien la posición oficial del Departamento de Estado continúa reconociendo la administración británica del archipiélago, también admite el reclamo argentino. Sin embargo, cualquier cambio en ese equilibrio diplomático —mantenido durante décadas— podría tener implicancias geopolíticas de peso y alterar el tablero del Atlántico Sur. La noticia fue rápidamente amplificada por medios del Reino Unido, que reflejaron la preocupación ante este escenario .

El trasfondo: una guerra que divide a la OTAN
El trasfondo de esta tensión se vincula directamente con el malestar del presidente Donald Trump hacia varios líderes europeos. Desde el inicio de la guerra contra Irán el pasado 28 de febrero, Washington ha presionado a sus aliados para que acompañen la ofensiva militar y participen en el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, una zona clave para el comercio energético global .

Trump ha sido particularmente crítico con el primer ministro británico, Keir Starmer, a quien cuestionó por no acompañar las acciones militares contra Teherán. El republicano llegó a insultarlo públicamente, llamándolo "cobarde" y asegurando que "no es un Winston Churchill", mientras describía a los portaaviones británicos como "juguetes" .

En paralelo, la filtración del Pentágono apunta a España como uno de los principales focos de fricción. El gobierno de Pedro Sánchez decidió no habilitar el uso de las bases de Rota y Morón ni de su espacio aéreo para operaciones contra Irán, generando un fuerte malestar en Washington . El correo interno incluso llega a plantear la suspensión de España de la OTAN —aunque el Tratado del Atlántico Norte no contempla un mecanismo formal de expulsión— o la remoción de países "difíciles" de posiciones relevantes dentro de la Alianza .

Sánchez respondió con cautela pero firmeza desde Nicosia, donde participa de una cumbre europea: "No trabajamos sobre emails, trabajamos sobre documentos oficiales", y reiteró que España mantiene "colaboración absoluta con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional" .

Argentina en la mira: la "Daga Atlántica" y el acercamiento con Trump
Mientras la tensión con Europa escala, la Casa Blanca refuerza su vínculo con la Argentina. La sintonía política entre Trump y el presidente Javier Milei se traduce en gestos concretos de cooperación en materia de seguridad. Funcionarios estadounidenses destacaron recientemente el rol argentino en la lucha contra el terrorismo y anticiparon una ampliación de la asistencia bilateral .

Ese acercamiento incluye el desarrollo de ejercicios militares conjuntos. El gobierno argentino autorizó el ingreso de fuerzas estadounidenses para el operativo "Daga Atlántica", una maniobra de gran escala que se extenderá del 21 de abril al 12 de junio e involucrará 150 efectivos de Fuerzas de Operaciones Especiales argentinas y 50 estadounidenses. La iniciativa contempla instancias tácticas y operacionales en distintas bases del país, en un esquema inédito de colaboración que desde Washington se interpreta también como una movida para contrarrestar la influencia de China en la región .

Milei, por su parte, se ha alineado explícitamente con la agenda de Trump. El mandatario argentino participó recientemente de la cumbre de seguridad "Escudo de las Américas" en Miami, convocada por el propio presidente estadounidense, y ha transformado a la Argentina en uno de los socios estratégicos clave de Washington en América Latina .

Un tablero internacional cada vez más inestable
La combinación de presiones militares, tensiones diplomáticas y reposicionamientos estratégicos anticipa un panorama internacional complejo. Mientras Europa debate en Chipre cómo responder a la guerra en Irán sin romper el vínculo transatlántico, Washington parece dispuesto a usar todos los instrumentos de presión a su alcance, incluso aquellos que durante décadas estuvieron fuera de toda discusión.

Para la Argentina, la mención de Malvinas en un documento del Pentágono —aunque sea en el marco de una filtración y no de una política oficial— representa una ventana de oportunidad diplomática sin precedentes en la relación con Estados Unidos. Pero también un riesgo: que la causa Malvinas quede atrapada en la vorágine de una disputa comercial y militar entre potencias que nada tienen que ver con el Atlántico Sur.

El equilibrio del tablero global, al igual que el del estrecho de Ormuz, está lejos de estabilizarse.