Las exportaciones argentinas totalizaron USD 21.853 millones entre enero y marzo de 2026 y la región Pampeana concentró el 66,9% de ese monto, equivalente a USD 14.611 millones. Pese al crecimiento exponencial de los envíos energéticos desde la Patagonia, la asimetría estructural del mapa exportador sigue intacta: cinco provincias absorben tres cuartas partes de todo lo que vende la Argentina al exterior, mientras el Norte Grande sigue relegado a la cola del ranking.
La ecuación regional: pampeano, petróleo y asimetrías
Los datos del primer trimestre dibujan un mapa exportador profundamente desigual. Si bien el total de ventas al exterior creció un 16,9% respecto a igual período de 2025, la distribución del ingreso de divisas sigue anclada en el eje Buenos Aires-Santa Fe-Córdoba.
La región Pampeana lideró con holgura, seguida por la Patagonia con el 16,6% del total (USD 3.632 millones), impulsada casi exclusivamente por el empuje de Neuquén. Más atrás quedaron el NOA con el 6,3% (USD 1.384 millones), Cuyo con el 5,7% (USD 1.244 millones), otras jurisdicciones con el 3,3% y el NEA con apenas el 1,2% (USD 272 millones).
La paradoja es evidente: la Patagonia exhibió el segundo crecimiento interanual más alto (+23,8%) —impulsada por los hidrocarburos de Vaca Muerta—, pero ni siquiera ese ritmo logra alterar la matriz exportadora. La Argentina sigue siendo, ante todo, una potencia agrícola con ventanas energéticas.
El podio provincial: el agro sigue mandando
El ranking provincial confirma la centralidad del complejo agroindustrial pampeano. Buenos Aires fue el distrito con mayores ventas al exterior: USD 7.039 millones (32,2% del total), donde los productos primarios explican el 32% de sus envíos.
En segundo lugar se ubicó Santa Fe, con USD 4.031 millones (18,4% del total), con un perfil aún más industrializado: las manufacturas agropecuarias representan el 78% de sus exportaciones. Córdoba completó el podio con USD 2.635 millones (12,1%), también con fuerte peso de las manufacturas agropecuarias (46%).
La irrupción de Neuquén en el cuarto puesto —con USD 1.468 millones (6,7% del total)— es el dato políticamente más relevante. El 97% de sus ventas al exterior son energéticas, lo que ilustra la velocidad de la transformación productiva en la provincia. Sin embargo, Neuquén y Santa Cruz juntas no alcanzan a superar a Córdoba sola, una muestra contundente de la brecha que aún separa al polo hidrocarburífero del eje tradicional.
Santa Cruz, por su parte, exportó USD 1.152 millones (5,3% del total), con un perfil distinto: el 74% de sus envíos son manufacturas industriales. Estas cinco provincias concentraron, en conjunto, el 75% del total exportado por el país.
Las que crecen: el Norte despierta, pero desde abajo
El análisis del crecimiento interanual revela dinámicas regionales dispares. La región NOA fue la de mayor expansión (+61,4%), aunque parte de una base muy baja. Dentro de ese territorio, Catamarca lideró a nivel nacional con un alza del 99,2%, impulsada casi en su totalidad por los productos industriales, que explican el 95% de sus envíos.
Santa Cruz se posicionó segunda con un +90,5%, también traccionada por manufacturas industriales (+107,1%) y con un salto notable en productos primarios (+197,9%). Jujuy completó el podio de crecimiento con +87,2%, con subas importantes tanto en manufacturas industriales como en productos primarios.
En el otro extremo, las provincias con menores volúmenes de exportación —Corrientes, Chaco, La Rioja y Formosa— no superaron los USD 100 millones en el trimestre, consolidando una fractura norte-sur que el boom del shale aún no logra revertir.
El dilema estructural: ¿energía o agro?
La lectura política de los números es clara. El Gobierno apuesta fuerte a Vaca Muerta como gran motor de ingreso de divisas de mediano plazo, pero la realidad del primer trimestre muestra que la transición energética aún no modifica la geografía económica del país. La región Pampeana no solo lidera, sino que sigue creciendo a doble dígito (+10%), lo que le permite mantener e incluso ampliar su ventaja en términos absolutos.
Para el Ejecutivo, el desafío no es solo aumentar las exportaciones totales —que ya muestran una recuperación sostenida— sino evitar que la concentración pampeana se traduzca en una mayor asimetría federal. Mientras el NEA exporta menos que lo que vende al exterior una sola provincia del litoral, la promesa de la revolución del shale sigue siendo, por ahora, una promesa regional.