Radiografía del hambre 2025: El Banco de Alimentos entregó más de 7 millones de kilos en un año crítico

Radiografía del hambre 2025: El Banco de Alimentos entregó más de 7 millones de kilos en un año crítico

En un escenario de creciente presión social, el Banco de Alimentos Buenos Aires asistió a más de 354.000 personas a través de una red de 1.335 entidades.

El reporte anual destaca un aumento del 30% en el recupero de frutas y verduras y el rol clave de la articulación privada para suplir carencias nutricionales en la población infantil.

El Banco de Alimentos Buenos Aires presentó su reporte de gestión 2025 bajo el lema “Menos Hambre, Más Futuro”, arrojando cifras que funcionan como un termómetro preciso de la vulnerabilidad social en Argentina. Durante el último ejercicio, la organización logró distribuir 7.283.252 kilos de alimentos, lo que se traduce en casi 22 millones de platos de comida que llegaron a comedores y merenderos en un contexto de demanda incesante.

Eficiencia logística y "rosca" solidaria
El despliegue territorial de la entidad permitió alcanzar a 354.027 personas. Este volumen de asistencia no es casual: se apoya en una ingeniería logística que involucra a 385 empresas aliadas y una base operativa en Benavídez donde más de 6.000 voluntarios clasifican la mercadería.

Un punto disruptivo del informe es el incremento del 30% en el recupero de productos frescos (frutas y hortalizas). Esta mejora responde a una estrategia de presencia directa en los mercados concentradores y jornadas de cosecha, atacando uno de los problemas históricos del sistema alimentario: el desperdicio en origen frente a la carencia en la mesa.

Infancia e inseguridad alimentaria: la respuesta al dato de la UCA
La gestión de Begoña Galíndez puso el foco en la calidad nutricional, una respuesta directa a las estadísticas del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que advierten que casi 4 de cada 10 niños en el país padecen inseguridad alimentaria.

Para mitigar este impacto, el programa "Desayuno Saludable" entregó más de 1,7 millones de raciones compuestas por lácteos, frutas y cereales en 100 organizaciones. La lógica es clara: el hambre no solo afecta el presente, sino que hipoteca el capital cognitivo y el rendimiento escolar de las futuras generaciones. A esto se sumó el Programa de Legumbres, una apuesta a la soberanía alimentaria y a la educación nutricional en sectores populares donde el consumo de este insumo es históricamente bajo.

25 años: De la crisis de 2001 a la urgencia actual
El director de la entidad, Fernando Uranga, recordó que el Banco nació en el estallido de 2001. A un cuarto de siglo de aquel hito, la vigencia de la organización es un síntoma agridulce de la realidad argentina: si bien demuestra la solidez de la sociedad civil, evidencia la incapacidad estructural del Estado para resolver la asistencia básica por canales formales.

Desde el territorio, referentes de asociaciones civiles como Sonrisas de Esteban Echeverría definen el aporte del Banco como un "respiro". Sin este flujo de mercadería, la mayoría de las instituciones comunitarias —que hoy funcionan como el último dique de contención frente a la pobreza— se verían obligadas a cerrar sus puertas, profundizando la crisis en las zonas más postergadas del conurbano y el interior.