Revés Judicial para la AFA: La Justicia rechaza cerrar la causa contra "Chiqui" Tapia por retención de aportes
En un nuevo capítulo de la tensión entre el fútbol y los tribunales, la Justicia Federal desestimó el pedido de sobreseimiento para Claudio "Chiqui" Tapia y otros directivos de la AFA. Se los investiga por la presunta retención indebida de aportes previsionales y de seguridad social, una causa que suma presión sobre la cúpula de la calle Viamonte en medio de su disputa con el Gobierno Nacional.
El origen del conflicto judicial
La causa se centra en la denuncia por el incumplimiento en el depósito de los aportes de los empleados de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según la acusación, la entidad habría retenido los montos correspondientes a las cargas sociales sin girarlos a la AFIP en los plazos legales establecidos.
La defensa de Tapia solicitó el cierre del expediente argumentando la inexistencia de delito o la cancelación de las obligaciones, pero el juzgado decidió que aún existen puntos oscuros que requieren profundizar la investigación. Esta decisión impide que el dirigente respire aliviado y mantiene abierta una ventana de vulnerabilidad jurídica para su gestión.
El contexto político: La pulseada por las SAD
Este movimiento judicial no ocurre en el vacío. La figura de Tapia está hoy en el centro de la escena por su férrea resistencia a la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), el proyecto insignia del Gobierno de Javier Milei para el fútbol profesional.
La "Interna" con el Poder: Mientras la Casa Rosada busca asfixiar financieramente a las estructuras tradicionales del fútbol, la Justicia reactiva expedientes que afectan la imagen de la conducción actual.
La estrategia de Viamonte: La AFA busca blindarse apelando a la autonomía de las federaciones internacionales (FIFA/CONMEBOL), pero los tribunales locales avanzan sobre la administración contable de la entidad.
Las consecuencias para "Chiqui" Tapia
Si la causa avanza hacia un procesamiento, el impacto para el titular de la AFA sería doble. En lo personal, enfrenta riesgos penales por delitos tributarios. En lo institucional, debilita su posición frente a los clubes que integran la Asamblea, especialmente aquellos que están siendo seducidos por el modelo de capitales privados.
El rechazo al cierre de la causa es leído en los pasillos de la política como una señal de que no habrá "paraguas judicial" para la dirigencia deportiva si no se logran acuerdos de fondo con el Poder Ejecutivo sobre el futuro del negocio del fútbol.