Renovación y ajuste: el Gobierno lanza cambios en DNI y Pasaportes con foco en la digitalización y el costo fiscal
A partir de febrero, el Renaper implementará un nuevo esquema para la tramitación de documentos de identidad y pasaportes. La medida combina una actualización tecnológica de los soportes físicos con un reajuste en los cuadros tarifarios, buscando reducir el subsidio estatal en los trámites de urgencia y optimizar los estándares de seguridad internacional.
Modernización de soportes y nuevas medidas de seguridad
La administración nacional anunció que los nuevos ejemplares de DNI y Pasaporte contarán con estándares de seguridad reforzados para prevenir falsificaciones. Entre los cambios técnicos se destaca la incorporación de chips de contacto y tecnología de impresión láser sobre policarbonato, lo que alinea a la Argentina con las exigencias de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional).
Esta actualización no solo responde a una cuestión estética, sino que es una bajada de línea clara sobre la necesidad de integrar la identidad física con la digital. El objetivo es agilizar los controles migratorios y facilitar gestiones administrativas mediante la interoperabilidad de datos entre organismos públicos.
El impacto en el bolsillo: ajuste en las tarifas de urgencia
Uno de los puntos clave de la resolución es el nuevo cuadro tarifario. El Gobierno ha decidido segmentar los costos, aplicando aumentos significativos en los servicios de "DNI Express" y "Pasaporte al Instante". Según fuentes oficiales, esta medida busca que aquellos usuarios que requieran una gestión acelerada cubran la totalidad del costo operativo, eliminando el gasto para el erario público.
DNI Regular: Mantendrá un costo accesible para garantizar el derecho a la identidad de los sectores más vulnerables.
Trámites Premium: Los servicios en aeropuertos y modalidades de entrega en 24 horas sufrirán los mayores incrementos, en sintonía con la política de déficit cero.
Logística y transición: lo que hay que saber
A pesar del anuncio, el Gobierno aclaró que los documentos actuales seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento. No existe una obligatoriedad de cambio inmediato, lo que busca evitar un colapso en las oficinas del Renaper durante la temporada de verano, momento de mayor demanda por viajes al exterior.
La implementación comenzará formalmente el 1 de febrero de 2026. Se espera que la digitalización total de los legajos permita, en un futuro cercano, reducir los tiempos de espera para el trámite ordinario, que actualmente promedia los 15 días hábiles en las principales jurisdicciones del país.