El cronograma oficial: ¿Cada cuánto hay que hacerla?
La normativa nacional, que sirve de base para las provincias adheridas como Santa Fe, establece una escala de tiempo que premia el buen estado de los vehículos cero kilómetro. La ratificación del Gobierno deja en claro que no habrá marcha atrás con la obligatoriedad del control, pero sí una mayor flexibilidad en la frecuencia para los modelos recientes.

En los talleres de revisión, la noticia fue recibida con sentimientos encontrados. Por un lado, se celebra la claridad normativa que evita confusiones en los controles camineros; por otro, los empresarios del sector advierten que la extensión de plazos en autos nuevos podría impactar en la facturación de los centros de inspección. La bajada de línea oficial es que la RTO debe ser una herramienta de prevención y no un simple mecanismo de recaudación.

Los plazos ratificados por el Gobierno
Para evitar multas y retenciones de documentación en los operativos de verano o de fin de semana largo, los conductores deben tener en cuenta el siguiente esquema de vigencia:

Vehículos 0km: Cuentan con un período de gracia de 3 años desde su patentamiento original antes de realizar su primera revisión.

Autos de 3 a 7 años de antigüedad: Una vez realizada la primera inspección, la oblea tendrá una validez de 2 años.

Vehículos con más de 7 años: Para las unidades más antiguas, la revisión técnica seguirá siendo de carácter anual, debido al mayor desgaste natural de componentes críticos como frenos, luces y tren delantero.

El dato santafesino: Controles y multas en los accesos
Para quienes circulan por la provincia de Santa Fe, el dato clave es que la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) ya comenzó a aplicar estos criterios unificados en los operativos sobre la Autopista Rosario-Santa Fe y la A012. Se recuerda que la oblea de RTO emitida en cualquier taller habilitado de la provincia tiene validez nacional, lo que permite viajar a cualquier punto del país sin inconvenientes legales.

La falta de la revisión vigente es considerada una falta grave y puede derivar no solo en una multa económica de varios módulos tributarios, sino también en la prohibición de seguir circulando si el vehículo presenta fallas de seguridad evidentes. Con esta ratificación, el Gobierno espera que el parque automotor llegue a las vacaciones de invierno de 2026 con un alto nivel de cumplimiento técnico, reduciendo la tasa de siniestralidad por fallas mecánicas en las rutas nacionales.