Cambio de reglas en el mercado inmobiliario: Los impuestos que se eliminan para compra, venta y alquiler
En un giro inesperado dentro del paquete de reformas económicas, la reglamentación de la Ley de Reforma Laboral incluyó modificaciones impositivas que impactan directamente en el sector inmobiliario. La medida busca dinamizar el mercado de propiedades, eliminando gravámenes que encarecían las transacciones y los contratos de locación, en un intento por reactivar la inversión privada y facilitar el acceso a la vivienda.
Adiós al ITI y cambios en Ganancias: Alivio para vendedores y compradores
Uno de los puntos centrales de la normativa es la eliminación definitiva del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI). Este tributo, que gravaba con un 1,5% el valor de venta de propiedades adquiridas antes de 2018, dejará de existir, simplificando los costos de cierre de las operaciones.
En la "rosca" de las cámaras inmobiliarias y los colegios de escribanos, la noticia fue recibida con optimismo. Los operadores del sector sostienen que la presión tributaria era uno de los principales frenos para la rotación de activos. La bajada de línea oficial es que, al quitar estas "trabas", se fomenta la formalización de las operaciones y se reduce la brecha entre el precio de publicación y el de cierre.
Impacto en los alquileres: Menos carga para propietarios e inquilinos
La reforma también introduce cambios en el tratamiento impositivo de los contratos de alquiler. Se eliminan ciertos sellos y tasas que pesaban sobre la inscripción de los contratos, buscando que la rentabilidad del propietario no se vea licuada por costos administrativos y que el inquilino no deba afrontar montos extra al ingresar a una vivienda.
Exenciones en Ganancias: Se establecen nuevos topes y deducciones para aquellos propietarios que pongan sus viviendas en el mercado de alquiler permanente, incentivando la oferta en un contexto de escasez habitacional.
Simplificación registral: La ley apunta a desburocratizar el proceso de declaración de los contratos, eliminando sanciones punitivas que terminaban alejando a los dueños del mercado formal.
Consecuencias: ¿Hacia una baja en los precios de las propiedades?
El mercado sigue de cerca si esta reducción de costos impositivos se trasladará a los precios finales de venta o si servirá para recomponer los márgenes de los desarrolladores. El dato final a monitorear es el comportamiento de los créditos hipotecarios, ya que la eliminación de estos impuestos reduce el "costo de entrada" para quienes buscan su primera vivienda.
Para los analistas, esta medida es un guiño directo a la clase media y a los inversores del ladrillo. Con un costo de transacción más bajo, el Gobierno apuesta a que el sector inmobiliario se convierta en uno de los motores de la recuperación económica durante este 2026, eliminando distorsiones fiscales que durante décadas fueron señaladas como obstáculos para el crecimiento del mercado de real estate en Argentina.