FMI cierra su misión en Argentina con "muy buenos avances" y abre la puerta al desembolso de USD 1.000 millones.
La delegación técnica del organismo multilateral finalizó la segunda revisión del acuerdo por USD 20.000 millones. El Gobierno de Javier Milei negocia una flexibilización en la meta de reservas para desbloquear fondos clave en medio de un contexto de alta exigencia cambiaria.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó este miércoles su misión técnica en Buenos Aires tras una semana de intensas negociaciones con el equipo económico nacional. Desde el organismo que lidera Kristalina Georgieva calificaron los encuentros como productivos y confirmaron que las conversaciones continuarán en los próximos días, en una señal clara de que las partes avanzan hacia un entendimiento que permitiría el desembolso de aproximadamente USD 1.000 millones.
La delegación, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, arribó al país el 5 de febrero y mantuvo reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros altos funcionarios del Palacio de Hacienda. El foco de la negociación se centró en dos ejes estructurales: el cumplimiento de la meta fiscal para 2026 y, especialmente, la acumulación de reservas internacionales netas por parte del Banco Central (BCRA).
La pulseada por las reservas
El punto más sensible de la discusión reside en la meta de reservas pactada originalmente. El Gobierno se había comprometido a cerrar el cuarto trimestre de 2025 con USD 2.400 millones netos positivos, objetivo que luego fue relajado a un saldo negativo de USD 2.600 millones tras la primera revisión del programa. Ni siquiera esa meta menos exigente pudo cumplirse, debido a la política cambiaria implementada y a las ventas de divisas realizadas durante el período de elevada volatilidad previo a las elecciones legislativas.
Sin embargo, la tendencia se invirtió desde el inicio de la fase 4 del programa monetario, a comienzos de enero. Desde entonces, el BCRA que conduce Santiago Bausili encadenó 29 ruedas consecutivas con saldo comprador, acumulando más de USD 2.000 millones en el mercado de cambios. La autoridad monetaria proyecta adquirir entre USD 10.000 y USD 17.000 millones a lo largo de 2026, una cifra ambiciosa que dependerá de la sostenibilidad del actual esquema de flotación administrada.
El contexto de los vencimientos
La negociación con el FMI adquiere relevancia estratégica en un año de alta demanda de pagos externos. En febrero, el Tesoro afrontó un vencimiento superior a USD 800 millones con el propio organismo, luego de cancelar USD 4.200 millones a otros acreedores a comienzos del ejercicio. Caputo explicó que el pago al Fondo se realizó mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, una operatoria técnica habitual dentro del sistema del organismo multilateral.
Los DEGs funcionan como unidad de cuenta y reserva de valor entre los países miembros, con un valor determinado por una canasta de monedas internacionales. Este mecanismo permite a la Argentina honrar sus compromisos sin utilizar divisas frescas, aunque no elimina la necesidad de fortalecer la posición de reservas para garantizar la estabilidad cambiaria.
¿Qué sigue?
El Gobierno busca formalizar un nuevo waiver —excepción por incumplimiento de metas— y la renegociación de la meta de reservas como condiciones indispensables para habilitar el esperado desembolso. En el mercado financiero, la operatoria se da prácticamente por descontada, aunque fuentes oficiales aún no confirmaron la fecha ni el monto definitivo.
La continuidad de las conversaciones en los próximos días será clave para definir si el acuerdo logra sostén político en Washington y si la administración Milei consigue el margen de maniobra que necesita para transitar un año electoral sin sobresaltos cambiarios mayores.