En medio de un clima de alta tensión por las discusiones paritarias y el rechazo a la reforma laboral, el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) emitió un contundente comunicado para expresar su "absoluta solidaridad y respaldo" a Abel Furlán, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Desde el espacio intersindical denunciaron una sistemática campaña de hostigamiento impulsada por los sectores más concentrados del empresariado, con el objetivo de esmerilar la figura del líder metalúrgico.

"El ataque a Abel Furlán es el ataque de los que quieren trabajadores sumisos y salarios de miseria", sentenciaron desde el FRESU en el documento difundido en las últimas horas.

Para las organizaciones que integran el Frente, la escalada de agresiones no es casual ni aislada. La ofensiva mediática coincide con el "enfrentamiento directo y valiente" que Furlán mantiene con Paolo Rocca, titular del Grupo Techint y uno de los empresarios más poderosos del país.

La conducción de la UOM viene librando una dura batalla para recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores siderúrgicos y metalúrgicos, chocando de frente con la intransigencia de las grandes cámaras empresariales del sector. A esto se suma el rol protagónico que Furlán ha asumido en las calles en el marco de la resistencia del movimiento obrero contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional.

"Mientras protagoniza la resistencia en las calles, Abel Furlán ha demostrado ser un dirigente que no se dobla ante las presiones", destacaron sus aliados sindicales.

Alerta por injerencia en las elecciones

El comunicado del FRESU también encendió las alarmas sobre un intento de intromisión en la vida institucional del sindicato. Según advirtieron, estas "maniobras mediáticas" tienen un segundo objetivo claro: intervenir de forma externa en el proceso electoral interno de la UOM.

La estrategia patronal, denuncian, busca debilitar a la actual conducción, a la que definen como "la única barrera que impide el avance del atropello patronal".

Frente a este escenario de hostilidad, el Frente de Sindicatos Unidos resolvió declararse en estado de alerta y movilización. "La unidad de los trabajadores es la respuesta a la soberbia de quienes se creen dueños de nuestro destino", concluyeron, enviando un mensaje directo a las cúpulas empresariales.