Radiografía del hambre: El informe de la UCA revela que 6 de cada 10 niños son pobres
La pobreza infantil se consolida como el drama estructural más profundo de la Argentina, alcanzando al 53,6% de los menores de edad.
El último informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) basado en datos de 2025 describe un panorama de "catástrofe social" para las infancias en el país. Según el estudio, la pobreza afecta a más de la mitad de los niños, niñas y adolescentes, quienes crecen en hogares incapaces de cubrir las necesidades básicas fundamentales.
Inseguridad alimentaria y dependencia estatal
La carencia de alimentos se posiciona como la urgencia más crítica del sistema social. Los niveles de vulnerabilidad han forzado a que la asistencia gratuita alcance récords históricos para evitar un colapso mayor de la indigencia.
- Inseguridad alimentaria: El 28,8% de los niños sufre de inseguridad alimentaria por la incapacidad económica de sus familias para garantizar una dieta adecuada.
- Vulnerabilidad extrema: La inseguridad alimentaria severa golpea al 13,2% de los chicos.
-Asistencia récord: El 64,8% de la infancia argentina depende de comedores escolares, comunitarios o de la Tarjeta Alimentar para subsistir.
- Indigencia: A pesar de la red de contención estatal, la indigencia infantil se sitúa en el 10,7%.
Salud y vivienda: El impacto del hacinamiento
La pobreza infantil trasciende la falta de ingresos y se manifiesta en privaciones que condicionan el desarrollo físico y educativo de los menores.
Postergación de la salud: El 19,8% de los niños dejó de asistir a consultas médicas debido a la falta de recursos económicos en sus hogares.
Crisis habitacional: El hacinamiento afecta al 20,9% de los chicos, quienes viven en espacios reducidos que dificultan tanto el estudio como un crecimiento saludable.
Epicentro crítico: El conurbano bonaerense se mantiene como la zona con los indicadores más graves de falta de infraestructura y precariedad.
Un capital humano hipotecado
Para los especialistas del ODSA-UCA, la dependencia de casi el 65% de los niños de la ayuda estatal es un síntoma de la falta de autonomía económica en los hogares argentinos. El informe concluye que, sin reformas estructurales en empleo formal, vivienda y educación, la pobreza seguirá hipotecando el futuro del país.
La cifra de seis de cada diez chicos bajo la línea de pobreza no es solo un indicador económico, sino una advertencia sobre la sostenibilidad del tejido social en el mediano plazo.