Inflación de febrero: el INDEC define si el Gobierno corta la racha de cinco meses al alza
El organismo estadístico difunde este miércoles el dato del segundo mes del año. Las consultoras privadas estiman una cifra entre 2,6% y 2,9%, similar al 2,9% de enero. Tarifas de luz y gas con subsidios focalizados, alimentos que no bajan y transporte público explican la presión sobre el índice.
Si el número supera el del mes anterior, será medio año de aceleración inflacionaria.
El dato que frena o confirma la tendencia
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dará a conocer esta tarde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero, un indicador clave para medir la efectividad del plan económico del Gobierno. Las consultoras privadas convergen en un rango estrecho: entre 2,6% y 2,9%, prácticamente idéntico al 2,9% registrado en enero.
El contexto es delicado. Desde septiembre de 2024, la inflación viene acelerándose mes a mes. Si el dato de febrero iguala o mejora levemente el de enero, el Ejecutivo podrá festejar haber cortado una racha de cinco meses de subas consecutivas. Si, por el contrario, supera el 2,9%, el costo de vida habrá acumulado medio año de aceleración ininterrumpida, un escenario políticamente incómodo en el arranque del año electoral.
Por qué no baja: tarifas, alimentos y el efecto "regulados"
Las consultoras ya tienen claro qué empujó los precios en febrero. C&T, que midió 2,9% para el Gran Buenos Aires, identificó el factor central: los ajustes en tarifas de luz y gas, combinados con el inicio del régimen de subsidios focalizados, generaron un impacto desproporcionado en el rubro Vivienda, que trepó casi 5% —su mayor suba desde junio de 2024.
El desglose es elocuente:
Gas: aumento del 17% mensual por reducción de subsidios
Electricidad y agua: subas cercanas al 4%
Transporte público: tarifas en alza, empujando el rubro "Transporte y comunicaciones" por encima del promedio
El equipamiento y mantenimiento del hogar también sufrió: subas salariales para el personal doméstico —con bono incluido— y aumentos en productos de limpieza elevaron el rubro en niveles similares a Vivienda.
Alimentos: la carne no afloja, las verduras dan tregua
El rubro Alimentos y bebidas sigue siendo un dolor de cabeza. C&T midió un 4,1% de suba, con la carne vacuna liderando el aumento: casi 8%, el doble del promedio general. Las verduras, en cambio, ofrecieron un respiro con una baja del 10%, aunque insuficiente para compensar la presión cárnica.
OJF, que estimó una inflación de 2,6%, confirmó el peso de los alimentos: 2,8% mensual, solo por debajo de Vivienda (3,5%) e Indumentaria (3,5%). Salud también marcó 2,9%, empujada por las prepagas.
Inflación núcleo: el fantasma que no se disipa
La consultora LCG, que proyecta 2,7% para febrero, puso el foco en un dato más preocupante: la inflación núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— sigue poniendo un piso alto al índice mensual. Esto significa que, incluso sin los empujones de tarifas y estacionalidades, la inercia inflacionaria subyacente mantiene presión estructural sobre los precios.
El dato de LCG sobre los regulados es contundente: duplicarán su incidencia respecto a meses anteriores, aportando 0,7 puntos porcentuales a la inflación general. Transporte, prepagas y telefonía se suman al combo de servicios que encarecen la canasta básica.
El REM ya se movió: expectativas peores que hace un mes
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central mostró un deterioro en las proyecciones. Mientras en febrero se esperaba una inflación de 2,1% para ese mismo mes, la publicación de la semana pasada ajustó la estimación a 2,7%. El piso del 2% —meta implícita del Gobierno— quedó postergado para mayo, según los analistas consultados por el BCRA.
La pregunta que responderá el INDEC esta tarde es si incluso ese 2,7% era optimista, o si la realidad superó nuevamente las previsiones del mercado.